¿Hemos perdido los cartageneros, nuestra capacidad de asombro, control y vergüenza social?

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A raíz de lo acontecido en el Barrio Blas de Lezo, donde se derrumbó una edificación denominada Portal de Blas de Lezo II, y dejó un saldo de 21 personas fallecidas, 23 heridos, el tanque de pensamiento popular de Cartagena, entidad que actualmente presido, entrevistó a 400 personas de diferentes estratos sociales, profesión, oficio, edad, sexo, credo, ideas políticas, para establecer: Qué opinión tienen de lo sucedido?, y de la comisión que creó el Alcalde Mayor donde se determinó que el 80% de las edificaciones construidas o que se están construyendo en la ciudad de Cartagena son irregulares, los resultados de éste sondeo nos obliga a dar a conocer la percepción que tienen los ciudadanos y ciudadanas de la institucionalidad de la ciudad de sus gobernantes, de la dirigencia gremial y política.

El 40% de los entrevistados no sabía siquiera que había sucedido en Blas de Lezo, son personas que muchas de ellas no saben leer ni escribir, circunstancia por la cual no tienen acceso a internet, mucho menos a las redes sociales, escuchan poca radio y mucho menos leen periódicos, ni revistas, se dedican a la economía informal, viven el día a día y piensan que, lo que sucede en la ciudad solo le interesa a los ricos y los políticos.

El otro 50% es más crítico y aseguran que la responsabilidad de lo sucedido es culpa de una dirigencia mafiosa que se tomó a la ciudad, que se constituyeron en actores estratégicos y capturaron todas las políticas públicas que en realidad son pocas para su beneficio. Piensan que en la ciudad no va pasar absolutamente nada, que somos una sociedad muy enferma, que esto no lo compone nadie, que se elija a quien se quiera elegir, no hay nada que hacer, y elevan sus oraciones para que el Todo Poderoso ampare a la ciudad de Cartagena.

Muchos de los entrevistados también afirmaron que no sabían que para construir, remodelar, ampliar, y reformar una edificación era obligatorio pedir permiso, o que se le expidiera una licencia de construcción, ya que era normal ver a sus alrededores como se levantan edificaciones sin que nadie diga absolutamente nada y cuando va uno que otro funcionario todo continúa igual.

Por ello hoy hacemos la siguiente reflexión: Si la percepción que tiene la ciudad es que el salto que hemos tenido en el tema de la construcción es un salto al vacío, que somos una sociedad enferma corrompida en grado sumo y lo peor que no queremos reconocer esa realidad, es sencillamente que nos estamos acostumbrando a que Cartagena no tiene futuro, que todo lo que pasa tenía que pasar, que no hay nada que hacer y que si no llega un Mesías tendremos que esperar el fin del mundo.

Por lo tanto hemos perdido nuestra capacidad de asombro, el control y la vergüenza social.

El restante 10% manifestó “se hace necesario que hagamos una reingeniería total en la ciudad, que busquemos una dirigencia de pensamiento superior, con formación, experiencia, y los conocimientos necesarios para poder enfrentar esta realidad e intentar cambiarla.

Por: NAUSICRATE PEREZ DAUTT.

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