La renuncia de Manolo´ y los ´Puya ojos´

75
duque alcalde manolo

Los escándalos de corrupción denunciados en todas las esferas del país corroboran que este flagelo no es casual, de unas manzanas podridas, sino parte integral del modelo neoliberal, es decir, la corrupción en sí es el paradigma. La razón la encontramos en “la ganancia a cualquier precio”, no en balde los analistas lo han descrito como “el capitalismo salvaje”; o ¿no es “una salvajada” convertir la salud en un vulgar negocio mientras millones de personas, que pagan sus contribuciones, sufren una muerte tortuosa? Las leyes les facilitan a las EPS todo tipo de atropellos, como la del coordinador de Medimás, Gerardo Valenzuela, quien pidió que no receten medicinas superiores a los $ 2.000, y solo medicamentos genéricos. Señala que para todo tipo de dolores se puede recetar Acetaminofén o Ibuprofeno y para la gastritis, Omeprazol. “Se debe evitar usar Prazoles diferentes a Omeprazol debido a que incrementan el costo. El uso de medicamentos de marca es una mala práctica médica y hay evidencia de su impacto negativo”, escribió. El señor Valenzuela está siendo investigado por la Superintendencia de Salud, pero nada grave le pasará. ¿Acaso no es esto un modelo corrupto, planeado por el Gobierno, que ha asesinado a millones de colombianos durante 24 años de existencia de la Ley 100, diseñada para llenar los bolsillos de los poderosos con el presupuesto de la salud? En esta misma forma, están permeadas de corrupción: las liquidaciones de las empresas del Estado, las privatizaciones, las concesiones y las Alianzas Públicas Privadas, figuras con las cuales saquean el patrimonio de los colombianos.

Lo que se ha venido denunciando era “una voz a cuello”, que demuestra cómo son las elecciones de las corporaciones legislativas, los cargos ejecutivos y el propio poder judicial; deja en claro que la corrupción permea a los pilares de la democracia burguesa. Para la elección de las corporaciones y los cargos ejecutivos, se utilizan todo tipo de triquiñuelas, empezando por el denominado ejército de “puya ojos” que cobran millones de pesos por los paquetes de votantes, a quienes les pagan el valor convenido por el sufragio, ante la mirada de las propias autoridades; luego se escala a la Registraduría, donde tienen los contactos que saben cómo cambiar los sobres y manipular las cifras, a falta de un sistema totalmente automatizado; pero en caso de ser descubiertos, ya tienen el plan armado en el poder judicial, en donde algunos jueces y fiscales están a su servicio y legalizan el fraude. El sistema funciona para todos ellos, mientras empobrece a la mayoría de la población.

El proceso judicial contra el alcalde de Cartagena, Manuel Vicente Duque Vásquez, y otras personas, es la radiografía de lo anterior; en toda Cartagena se conoció quiénes financiaron su campaña, quiénes son sus padrinos políticos y solo una falta en sus cálculos o una “incomprensión” entre los grupos al mando, o una jugada “maestra” de otro grupo político con interés en manejar los casi $1.3 billones anuales de presupuesto, es lo que lo llevó a la cárcel. Es por ello que lo mejor que Duque Vásquez puede hacer por Cartagena es renunciar a su Alcaldía y orientar a sus seguidores a que actúen con independencia para así recuperar este cargo para los cartageneros. ¡No más de los mismos con las mismas!

Califica la noticia