Se Quieren lavar las manos… Contralora, Personero, Planeación, Control Urbano y Curadores habían sido informados de las licencias falsas

El Concejo había realizado debates desde el año pasado

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MANUEL VICENTE DUQUE Alcalde de Cartagena en compañia del Comandante de la Policía Metropolitana LUIS POVEDA.

En la alianza periodística que mantenemos con el Periódico La Verdad, publicamos un articulo de su unidad investigativa…

Transcurridas dos semanas ya de la tragedia en el barrio Blas de Lezo, ha quedado al descubierto a pesar de las presiones existentes, que los organismos de control y las autoridades distritales habían sido alertadas sobre las irregularidades que se estaban presentando con la existencia de una mafia concertada que hacía funcionar Curadurías, Notarías, y oficinas de Planeación y Control Urbano paralelas donde cualquier constructor inescrupuloso podría comprar por una buena suma de dinero que sobrepasaba los 8 dígitos y seis ceros cualquier licencia de construcción, o una escritura pública de posesión o prescripción adquisitiva de dominio para apoderarse de tierras y viviendas en ésta ciudad.

Conoció de manera confidencial y exclusiva el Diario La Verdad, que el 29 de junio del año 2016, el Concejo Distrital, bajo la presidencia de Javier Curi Osorio, y con proposición de Cesar Pión González, realizaron un intenso debate de más de 4 horas, donde fueron citados La Secretaria de Planeación, El Jefe de Control Urbano, el Personero Distrital, la Contralora Distrital, los tres Alcaldes Locales, los dos Curadores Urbanos, los Asesores Jurídicos de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos y el Procurador regional de Bolívar, con un extenso cuestionario donde se discutirían los siguientes temas:

1.- Tipo de investigaciones que se adelantaban en torno a la existencia comprobada de licencias falsas de construcción.

2.- Que controles venía ejerciendo la Personería y la Contraloría Distrital a las Curadurías sobre la expedición de licencias de construcción y la constatación sobre el terreno de construcciones carentes de dicho documento, enviando copia de las actas de visita  y el estado de lo evaluado destacando sanciones en firme y en trámite a los infractores.

Controles o seguimiento realizado por los Alcaldes Locales y sus Inspectores de Policía, sobre las construcciones piratas que estaban proliferando por las tres localidades de la ciudad

Respuestas inocuas

Luego de una detallada lectura al acta No. 099 del miércoles 29 de junio de 2016, del Concejo Distrital de Cartagena donde actuó como Secretario Hoc el Concejal Rafael Meza Pérez, se llegó a la conclusión y así lo manifestaron varios Concejales, que las respuestas de los funcionarios citados habían sido inocuas, superficiales y tangenciales, sin llegar al fondo del problema y tratando todos de evadir sus responsabilidades en este delicado tema planteado por el Concejo.

En ese debate el Concejal citante Cesar Pión manifestó en un aparte…”En el año 2013 las licencias de construcción aumentaron en un 79 por ciento según Planeación Distrital, lo cual indica un crecimiento del empleo en cuanto a la mano de obra que jalonó la construcción, lo cual se constituye en un falso positivo  al desarrollo de la economía las denuncias e investigaciones señalan que el 80 por ciento de las construcciones  en Cartagena son ilegales, y esto ya se había dicho desde el 23 de abril del año 2012”.

Detrimento patrimonial

Con la existencia de ésta curaduría fantasma y paralela, quedó demostrado en ese debate de hace 11 meses que el fisco del distrito ha recibido un impacto negativo mediante un detrimento que alcanza más de mil millones de pesos, por concepto del pago de impuesto a la construcción que se viene evadiendo, y que no ingresa a las arcas del distrito pero si a los bolsillos de muchos funcionarios en las entidades involucradas contribuyendo al enriquecimiento ilícito de los constructores inescrupulosos.

Alcalde si actuó

El Concejal Cesar Pión, consultado por Diario La Verdad, manifestó que el alcalde Manuel Vicente Duque, había respondido enérgicamente a las denuncias del Concejo en ese momento, y ello se demuestra en los oficios cursados a las dependencias de su resorte para que se tomaran las acciones conducentes a este desangre fiscal. El contraplano indiscutiblemente lo constituyen la ineptitud, la negligencia y la insensatez de los funcionarios aludidos que debieron aplicar desde ese momento los correctivos del caso, pero prefirieron hacer caso omiso a las recomendaciones del cabildo local, conceptuó Pión González.